El seguro de hogar cubre las reparaciones de daños accidentales, súbitos e imprevistos. Los más habituales son las fugas de agua, la rotura de cristales y sanitarios, los daños eléctricos, la cerrajería, los incendios, las tormentas y los robos. Lo que casi nunca cubre es lo que se estropea por desgaste, antigüedad o falta de mantenimiento. Si tienes un problema ahora mismo en casa, esa es la pregunta que tienes que hacerte primero: ¿ha pasado de golpe o venía de lejos?

A partir de ahí, el alcance real depende de tres cosas: las coberturas que contrataste, los límites de tu póliza y el origen exacto del daño. Aquí tienes cada tipo de reparación explicado, una tabla resumen, las exclusiones típicas y los pasos para reclamar sin que te lo denieguen.

La regla que lo explica todo: daño accidental sí, desgaste no

Un seguro de hogar no es un contrato de mantenimiento. Paga cuando algo se rompe por un accidente, no cuando algo llega al final de su vida útil. Una tubería que revienta por una helada es un siniestro. Una tubería que lleva meses goteando por corrosión es una avería por desgaste.

Daño y avería no son lo mismo

Esta distinción provoca la mayoría de las sorpresas. Muchas pólizas pagan el daño, es decir, la consecuencia: la pared empapada, el parqué levantado, el techo del vecino manchado. Pero no siempre pagan la avería, que es la causa: el tubo, el latiguillo o el grifo que falló. Algunas incluyen también la localización y reparación de la avería causante. Otras la limitan o la excluyen, sobre todo en conducciones empotradas.

Continente y contenido

Una reparación solo está cubierta si afecta a la parte que tienes asegurada. Si vives de alquiler y solo aseguraste el contenido, una pared dañada no la paga tu póliza, sino la del propietario.

Reparaciones que cubre el seguro de hogar, tipo por tipo

Daños por agua

Es la cobertura que más se usa. Según datos de ICEA, los daños por agua suponen más de un tercio de los siniestros del hogar. Normalmente incluye:

Lo que suele quedar fuera: la grifería, las llaves de paso, las calderas o los radiadores cuando son ellos los que han fallado. También quedan fuera las humedades por condensación y las filtraciones lentas acumuladas durante meses.

Roturas de cristales, espejos, vitrocerámica y sanitarios

La cobertura de roturas suele pagar la sustitución de cristales de ventanas y puertas, espejos fijos, placas vitrocerámicas o de inducción y, en muchas pólizas, encimeras de mármol o piedra y loza sanitaria (lavabo, inodoro, bañera). La condición es siempre la misma: rotura accidental. Los arañazos, los desconchados y las piezas decorativas sueltas suelen estar excluidos.

Daños eléctricos y electrodomésticos

Aquí conviene afinar. El seguro cubre los daños a la instalación eléctrica y a los aparatos causados por una subida de tensión, un cortocircuito o un rayo. No cubre la avería mecánica normal: una lavadora que deja de centrifugar porque se ha gastado el motor no es un siniestro.

Además, muchas aseguradoras exigen que el aparato no supere una antigüedad concreta. Suele estar entre 5 y 10 años según el tipo. Si tu nevera tiene 12 años y se quema tras una sobretensión, es posible que no te la paguen. Otra opción es que te paguen su valor real descontada la depreciación.

Cerrajería y puertas

Casi todas las pólizas incluyen la apertura de la puerta si te quedas fuera, ya sea por pérdida, olvido o rotura de la llave. La reposición de la cerradura es otra historia. Si hay robo o intento de robo, lo normal es que el seguro pague cerradura y puerta, siempre con denuncia. Si solo has perdido las llaves, algunas pólizas cambian el bombín y otras solo te abren la puerta.

Incendio, humo y explosión

Es la cobertura más básica y la que protege los importes más altos. Incluye los daños del fuego y también los del humo, el hollín y el agua usada para apagarlo. Cubre además explosiones accidentales, por ejemplo de gas. En siniestros graves suele añadirse el pago de un alojamiento provisional mientras la vivienda no es habitable, con el límite que marque la póliza.

Fenómenos atmosféricos

La lluvia fuerte, el viento, el granizo o la nieve están cubiertos si superan la intensidad que fija tu póliza. Por ejemplo, rachas de viento por encima de cierta velocidad o una cantidad de lluvia por metro cuadrado. El seguro paga las tejas desprendidas, los cristales rotos por granizo o la fachada dañada. Si el fenómeno es extraordinario (inundación, tornado, terremoto), no paga tu aseguradora sino el Consorcio de Compensación de Seguros. Lo verás más abajo.

Robo y actos vandálicos

Cubre la reparación de puertas, ventanas y cerraduras forzadas, los desperfectos causados durante el robo y la reposición de lo sustraído, con los límites de tu póliza. Las joyas y los objetos de valor suelen tener un tope bajo salvo que los declares aparte. Sin denuncia policial no hay indemnización.

Asistencia 24 horas y «manitas»

La asistencia envía un profesional (fontanero, electricista, cerrajero, cristalero) para urgencias cubiertas por la póliza. Algunas aseguradoras también lo envían para pequeñas reparaciones no cubiertas, y en ese caso tú pagas el trabajo. El servicio de bricolaje o manitas, cuando está incluido, cubre tareas como colgar cuadros, montar muebles o ajustar persianas. Normalmente tiene un número limitado de intervenciones al año y cubre la mano de obra, no los materiales.

Tabla resumen: qué suele estar cubierto y qué no

Situación ¿Cubierta? Matiz clave
Pared o techo dañados por una fuga repentina Sí Es el núcleo de la cobertura de daños por agua
Reparar la tubería que causó la fuga Depende Sublímites en tuberías empotradas; excluida si hay desgaste evidente
Grifo, caldera o radiador averiados Normalmente no Se consideran elementos de desgaste
Daños al piso del vecino por tu fuga Sí Vía responsabilidad civil, con sublímite para agua
Cristal de ventana o espejo roto por accidente Sí Rotura accidental, no arañazos
Vitrocerámica o lavabo rotos por un golpe Sí, en la mayoría Revisa que tu modalidad incluya loza y placas
Electrodoméstico quemado por subida de tensión Sí Límite de antigüedad del aparato
Electrodoméstico averiado por uso No Es una avería mecánica, no un siniestro
Cerrajero por pérdida de llaves Sí, en la mayoría El cambio de bombín no siempre entra
Puerta y cerradura forzadas en un robo Sí Denuncia obligatoria
Tejado dañado por viento o granizo Sí Si supera la intensidad mínima de la póliza
Inundación extraordinaria o terremoto Sí, pero lo paga el Consorcio Requiere póliza en vigor y al corriente de pago
Humedad por condensación o capilaridad No Problema de la vivienda, no accidente
Azulejos distintos tras una reparación Solo con daños estéticos Cobertura opcional con límite propio
Móvil o portátil caídos al suelo Solo con todo riesgo tecnológico o accidental Suele tener franquicia

Coberturas opcionales que amplían las reparaciones

Qué reparaciones no cubre el seguro de hogar

¿Quién paga la reparación? Tu seguro, el del vecino, la comunidad o el Consorcio

Si el agua viene del piso de arriba

Los daños en tu vivienda los paga, en principio, la responsabilidad civil del seguro del vecino causante. En la práctica, lo más rápido suele ser abrir parte con tu propia aseguradora. Ella repara y luego reclama a la del vecino. Aporta los datos del vecino y de su compañía si los tienes.

Si el origen está en un elemento común

Si la fuga sale de una bajante general, de la cubierta del edificio o de una tubería comunitaria, responde el seguro de la comunidad de propietarios. Avisa al administrador de fincas cuanto antes. Si hay dudas sobre el origen, comunica el siniestro tanto a tu aseguradora como a la comunidad.

Si vives de alquiler

El seguro del propietario cubre normalmente el continente: paredes, instalaciones, sanitarios. El tuyo, si lo tienes, cubre tu contenido y tu responsabilidad civil, incluidos los daños por agua que causes al vecino. Una tubería rota dentro de la pared es asunto del propietario. Tu televisor mojado por esa fuga lo reclamas a tu seguro.

Si es una catástrofe: el Consorcio de Compensación de Seguros

Los terremotos, las inundaciones extraordinarias, las erupciones volcánicas, los maremotos, las tempestades ciclónicas atípicas, la caída de meteoritos y los hechos como el terrorismo o los tumultos populares no los paga tu aseguradora. Los paga el Consorcio de Compensación de Seguros, que se financia con un recargo que ya va incluido en tu póliza. Para cobrar tienes que cumplir tres condiciones:

La solicitud se hace en la web del Consorcio (consorseguros.es) o por teléfono. Si no está claro si el fenómeno es ordinario o extraordinario, comunícalo a tu aseguradora y al Consorcio.

Cómo pedir una reparación al seguro paso a paso

  1. Frena el daño. Cierra la llave de paso, corta la luz o tapa la ventana rota. La Ley de Contrato de Seguro te obliga a hacer lo razonable para aminorar las consecuencias del siniestro. Los gastos que eso te suponga los asume la aseguradora.
  2. Documenta todo antes de tocar nada. Fotos y vídeo del daño y de su origen, con fecha. Guarda las piezas rotas.
  3. Comunica el siniestro en un máximo de 7 días desde que lo conoces. Es el plazo general de la Ley 50/1980, salvo que tu póliza te dé más. Usa la app, el teléfono de asistencia o el área de cliente.
  4. Denuncia si hay robo o vandalismo, y guarda la copia de la denuncia.
  5. No encargues la reparación por tu cuenta salvo que sea urgente o te lo autorice la aseguradora. Si llamas a un cerrajero o fontanero ajeno, puede que no te lo reembolsen.
  6. Atiende al perito si la compañía lo envía. Ten a mano facturas de los bienes dañados y el historial de la instalación si lo tienes.
  7. Revisa la propuesta de indemnización antes de aceptarla. Comprueba si se ha aplicado franquicia, sublímite o depreciación.

La letra pequeña que decide si te pagan

Revisa estos puntos en las condiciones particulares. Son las que llevan tus datos y tus importes, y las que se aplican de verdad cuando llega el perito.

Preguntas frecuentes

¿El seguro de hogar paga la tubería rota o solo la pared?

La pared, el suelo o el techo dañados casi siempre. La tubería depende de la póliza. Muchas incluyen la localización y reparación del tramo roto, a menudo con un límite si está empotrada, y excluyen la sustitución si la causa es el desgaste.

¿Me cubre el cerrajero si pierdo las llaves?

En la mayoría de pólizas, sí: te abren la puerta. El cambio del bombín ya no es tan habitual cuando no hay robo. Llama siempre al teléfono de asistencia de tu seguro antes de avisar a un cerrajero por tu cuenta.

¿El seguro de hogar cubre las averías de electrodomésticos?

Solo si el daño lo causa algo externo, como una subida de tensión, un cortocircuito, un incendio o el agua, y el aparato no supera la antigüedad máxima de la póliza. La avería por uso solo está cubierta si has contratado una extensión específica.

¿El seguro cubre las humedades?

Cubre las humedades que provoca una fuga o filtración accidental con un origen identificable. Las humedades por condensación, capilaridad o filtraciones lentas y antiguas se consideran un problema de la vivienda y quedan fuera.

¿Qué son los daños estéticos?

Es una garantía, normalmente opcional, que paga para que la zona reparada quede uniforme con el resto. Por ejemplo, cambiar todos los azulejos de una pared si los de repuesto ya no existen.

¿Quién paga si mi vecino de arriba me inunda el piso?

El seguro del vecino, a través de su responsabilidad civil. Para agilizar, puedes dar parte a tu aseguradora, que reparará y reclamará después a la del vecino. Si la fuga viene de un elemento común del edificio, responde el seguro de la comunidad.

¿Qué pasa con las inundaciones o los terremotos?

Si el fenómeno es extraordinario, indemniza el Consorcio de Compensación de Seguros, siempre que tengas un seguro de hogar en vigor y al corriente de pago. Paga según los capitales y límites de tu propia póliza.